sábado, 6 de abril de 2013


El campo de concentración de la Isla de Cabrera.

Lo que no nos han contado de la Guerra de la Independencia (I). 
Fernando Ballano Gonzalo.
 
Desde 2008 se han venido sucediendo celebraciones de los aniversarios del levantamiento contra los franceses, del comienzo de las Cortes de Cádiz, de la aprobación de su Constitución, etc. pero no se ha dicho nada de un asunto muy importante de aquella guerra como fue lo sucedido a los prisioneros franceses que cayeron en manos de las tropas hispano-británicas.

No se trata de abrir heridas pero siempre es bueno introducirse en las sombras y sacar a la luz aspectos desagradables y, sobre todo, asumirlos. Máxime en hechos sobre los cuales lo que se ha trasmitido ha sido muy tendencioso. Salvo un artículo que apareció en  1981 en la revista Tiempo de Historia sobre el particular, y que precisamente carga las tintas dando una visión negativa sobre la actuación de España, no se ha publicado nada más. Ultimamente, algún blogero aficionado a la historia ha hablado sobre el caso pero se han limitado a resumir una obra publicada en español, titulada Los franceses de Cabrera, traducción de  Les grognards de Cabréra (1809-1814), escrita en 1979, sin preocuparse de buscar las fuentes primarias. En otros casos se ha caído en la exageración y el sensacionalismo como si la simple realidad no fuera suficientemente atroz.

 

Edición de 1980 de Los franceses de Cabrera.

Por ello es necesario analizar el hecho sin apasionamientos y pasar revista a las fuentes primarias sin caer en los épicos relatos de la guerra desde el lado español y tampoco en el defecto contrario de hablar mal de todo lo nacional; realizar un un ejercicio de objetividad y simplemente revisar el hecho con frialdad y limitarse a presentarlo a los lectores interesados. Para ello ofreceré la visión que transmitieron los franceses que vivieron el hecho en primera persona o que, aunque no lo sufrieron, lo escucharon de los supervivientes. Por otra parte, no podemos pretender valorar los hechos con la legislación y valores actuales.
 

Entrada a la rada-puerto de Cabrera y el castillo.

 Hay varios libros dedicados a relatar esta historia. Son memorias de gente que las vivió o que las escuchó de supervivientes. En el caso de Cinq ans de captivité a Cabrera las transcribe un hijo, abad de la ciudad de Amiens; en el de Les Cabreriens, episode de la guerre d'Espagne el autor es Gabriel Froger, un vecino de Sebastien, antiguo soldado que le cuenta sus aventuras. También hay unas memorias del cabo Delroueux-Legrand escritas por sí mismo en un manuscrito no publicado que se conserva en los archivos de la ciudad de Tourcoing. Éste no daba la talla y tuvo que ponerse un mazo de naipes en los zapatos para que le admitieran como voluntario a los 17 años. Era hijo de maestro, sabía escribir y enseguida le hicieron cabo. En muchos aspectos los relatos de las tres fuentes son coincidentes salvo en las cifras que suelen diferir.
 
También encontramos obras de ensayo, como la de Armand de Payrat, dedicada a los prisioneros de guerra durante la Guerre Continental –como se denominó a las campañas napoleónicas en Europa– lo que nos permite una comparación con el trato recibido por otros soldados en ese mismo conflicto e incluso un breve estudio histórico del trato a los prisioneros de guerra.

El libro L’Espagne et Napoleón, de Grandmaison, nos ofrece datos sobre el trato a los prisioneros españoles en Francia.

 
 

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